Hemos pasado de una situación de monopolio de facto, no deseada por nadie, a una situación en la que los sustitutivos existen y están arrasando:
La pérdida de protagonismo se empieza a vislumbrar hasta en la generación de virus. Empieza a ser más aburrido atacar a Windows, y ya han empezado a aparecer virus para Android. Linux, tan popular y antimonopolio está empezando a estar en el punto de mira. Este signo social es relevante.
Sr. Ballmer: me temo que Microsoft no tiene esos cinco años de margen. Los ciclos de cinco años ya no existen en un mundo tan cambiante.
¿Qué hacer? No hay respuesta sencilla, pero yo sugeriría dos ideas: